martes, 2 de diciembre de 2008

"¡Todos nacimos encuerados!"



Más allá de retratar sus denuncias y quejas, este fotoreportaje se guía más por lo cotidiano y habla de una jornada que se ha repitido por más de siete meses para los 400 pueblos; mostrando así los desfiguros y alegrías que estos campesinos han tenido que vivir para ser escuchados por un momento a través de su desnudez.


Desayuno





Jicarazos








La infancia









Reposando






Bailongo










Inventario



Los 400 pueblos (nombre que alude a una marcha de los 70) es un movimiento que lleva más de cinco años reclamando hectáreas que les fueron expropiadas por el senador Dante Delgado a principios de los 90. Desde hace siete meses estos campesinos acamparon sobre la explanada del Monumento a la Madre, danzando semidesnudos a lado del monumento Cuauhtémoc con el fin de que el Senado tomará en cuenta sus quejas.
Afortunadamente el pasado viernes 28 la Secretaría de Estado por fin decidió revisar sus demandas y atender la Reforma Agraria para poder satisfacer las necesidades de los manifestantes; esperemos así sea.




Una estética sincretizada.


La visita de los hermanos Klint fue esperanzadora con respecto a los distintos rumbos con los que se puede llegar la fotografía. Rumbos en donde la técnica es indispensable para alcanzar nuevas formas que pueden rayar dentro del punto comercial y el artístico, mezclándose así dos visiones sincretizadas que reflejan una estética mejorada e innovadora.


No seguir las reglas y guiarse por la creatividad innata es algo que ha llevado a los Klint muy lejos, dejando así una lección de que cuando las ideas surgen no hay que interrumpirlas sólo hay que cunplirlas