domingo, 19 de octubre de 2008

Una mirada compasiva


¿Cómo se puede transformar la violencia en algo compasivo? Isabel Muñoz responde a esa pregunta con su serie Maras. Serie que a pesar de ser dirigida logra crear de una llaga social, como lo son las pandillas, en personajes que se muestran ingenuos hasta cierto punto.

La compasión que Isabel obtiene al retratar a las familias de los Maras es curiosa, ver a un asesino abrazado de su pareja e hijo te da una perspectiva distinta de estas personas, mas nunca olvida la furia que trae la M-18 resagada en su mirada.

Sus metáforas fotográficas...

La exposición de Herejías de Pedro Meyer me dio a conocer a este espléndido fotógrafo, sin embargo, eran pocas las imágenes que se mostraban en la exposición pero las suficientes para intrigarme a conocer mejor el trabajo de este personaje.


Su página me enseñó el verdadero trabajo de Meyer: un trabajo creativo, irónico y muy poético. "Fotografío para recordar" esa frase dice poco pero habla mucho al ver las obras de Meyer. Observar Nezahualcoyotl en sus inicios o ver un palacio infantil alumbraron vestigios de mi memoria que rayaron en la nostalgia. Ver a la juventud de Avándaro o los ideales de libertad de una generación perdida no se muestran de una forma tan fría como lo puede ser el fotoperiodismo.



Meyer captura sentimientos de una forma distinta al rodear sus imágenes de eventos iróncios que crean una metáfora entre los personajes y el escenario de sus fotos. Sin duda es uno de los fotógrafos que más me ha atraído hasta el momento.




jueves, 16 de octubre de 2008

Cosmopolita burocracia


La visita a la Ibero del carismático Jan Banning, quien será parte del jurado en esta edición del World Press Photo, me dejó una pequeña y basta lección sobre las posibilidades de la fotografía.

Una de éstas cabe dentro de temas tan aparentemente minúsculos e irrelevantes como lo podría ser la burcocracia, mas en la serie de este fotógrafo, las imágenes alcanzan un nivel de significancia que va más allá de un valor estético. Ese valor se da en conjunto por una dialéctica visual que podemos observar al contraponer la burocracia Texana contra la burocracia en Jemen.

Y más allá de que esta serie obtiene un valor metafórico al contraponerse, también podemos encontrar un signficado per se que nos habla a los ojos mostrando la esencia de un individuo, de un sector social, de un sistema o de un país entero. De este modo el trabajo de Jan Banning nos lleva más allá de un oficio y nos abre las puertas para entender un modo de vida abnegado a la burocracia.






La cicatriz de Pier Luigi Collina


El primer indicio de lo que es el fotoperiodismo me lo reveló el World Press Photo, cuando Pier Luigi Collina se retiró, intento recordar la fecha pero mi memoria es mala, creo fue uno o dos años después del mundial de Corea 2002. El porqué relacionar a un retirado árbitro italiano con el fotoperiodismo tiene un semiamargo motivo que se grabó en mi cabeza en aquella edición del World Press Photo.

Una de las primeras imágenes que recuerdo de aquella visita al Franz Mayer está relacionada con aquel calvo personaje que se distinguía por su frialdad al pitar un partido de futbol, cualidad por la cual fuese denominado el mejor árbitro del mundo, sin embargo los recuerdos de aquella exposición se hacen más crueles al invocar sanguináreas imágenes de alguna masacre africana: cuerpos destazados y cabezas sin dueño alguno.

Pero la atroz imagen que verdaderamente me develó los gajes emocionales del fotoperiodismo fue la que ganase aquella edición: instante capturado en donde se muestra a un padre, con la cabeza tapada por una bolsa, consolando a su pequeño hijo. Ambos estaban en una prisión bélica Iraquí.

Es así que el World Press Photo me desmoronó aquella vez y supongo que lo hará cada año mientras exista gente con el valor para realizar este trabajo.

domingo, 12 de octubre de 2008

"[...] these pictures are my testimony."


Tras estudiar Historia del Arte y Ciencias Políticas, James Natchwey fue perturbado por las imágenes que posterizaron a Vietnam como una errata humanitaria. Esta razón fue más que suficiente para que alguien decidiera hacernos entender la inmundicia en la que se unde el hombre. Natchwey enfrenta los embates de la corrosiva realidad solamente con un arma: la fotografía.

Este fotoperiodista rebate mis ideas sobre el arte con la pureza de sus imágenes; imágenes tan crueles que se subliman en los recovecos de una conciencia social ingenua cuando pensamos en nuestra banal realidad. Natchwey ha hecho cambiar mi perspectiva de la fotografía a un grado en el que el temor se ha hecho presente pero que es menester enfrentar.