lunes, 8 de septiembre de 2008

Reflex




Definitivamente Vik Muniz sorprende con sus obras. La curaduría de la exposición Reflex intriga al espectador al mostrar paulatinamente la madurez que Muniz alcanza como artista; iniciando con pequeñas esculturas de algodón y dibujos hasta llevarnos de la mano a obras impresionantes como la serie hecha con chocolate o sus earthworks.

A pesar de que todas sus obras lo enmarcan como un artista plástico o escultor, él prefiere nombrarse como fotógrafo. Y creo entender porqué, la mayoría de sus obras están basadas en técnicas fotográficas. Desde el inicio con la serie The best of Life aplica a sus obras técnicas fotogáficas como lo es el foco suave y la impresión a medios tonos para darle una forma distinta a sus obras (más állá de cubrir errores en sus dibujos).

Los conceptos de porfunidad de campo que podemos ver en su serie de hilos también nos muestra cómo aplica su experiencia fotográfica a otras ramas artísticas. En su serie Niños de azúcar el artista lleva los retratos fotográficos a otro nivel al rehacerlos con granos de azúcar (haciendo analogías con los aluros de plata). Del mismo modo en sus obras hechas con juguetes, Muniz nos sorprende al hacer de una imagen bidimensional una obra que pareciera tangible al captar las fotos con cierta angulación para crear distintos planos y otorgar una textura a las fotos.

Vik Muniz claramente se ha convertido en un artista innovador que sincretiza la fotografía con otras artes como la pintura y la escultura.

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