
Más allá de admirar una vista que pocas veces recordamos, las texturas que atrapa Ernesto Ramírez en sus fotos es algo que cautiva. Azoteas que muestran sus pisos corroídos, escondites grises, escombrosos recuerdos, y una mirada olvidada que con los años ha visto crecer este monstruo urbano es algo que el fotógrafo entiende con sutileza.
Un magazine (nostálgico) que enmarca historias de un emporio muerto de calzado; que captura una ciudad neoyorquina a los pies de un nopal; que muestra las sombras que tiñe el sol bajo unos calzones; o que presenta el paisaje satelital de nuestra era.
Texturas que para mí sólo a través del contraste de los grises se nos pueden regalar.
Un magazine (nostálgico) que enmarca historias de un emporio muerto de calzado; que captura una ciudad neoyorquina a los pies de un nopal; que muestra las sombras que tiñe el sol bajo unos calzones; o que presenta el paisaje satelital de nuestra era.
Texturas que para mí sólo a través del contraste de los grises se nos pueden regalar.